La determinación de la apertura se ha adoptado al considerar imprescindible terminar algunas actuaciones dirigidas a garantizar la seguridad de los peatones. Así, en los próximos días, si la lluvia no lo impide, se terminará el acerado que permitirá un tránsito peatonal seguro, los diferentes trabajos de pintura y señalización y el ajuste de los pasos de peatones.
El mismo día que se abra al tráfico la rotonda se cerrará simultáneamente la Avenida Pedro de Mendoza para acometer los trabajos de conexión de las grandes redes pluviales y de saneamiento de la obra. Se hará precisa también la regularización paralela de entornos complementarios (como la calle Manuel de Falla) que permitan un tráfico fluido.